¿Alguna vez escuchaste o viste algo sobre el arroz con menestra antes del día de hoy? Ya sea que la respuesta sea afirmativa o negativa, nuestro consejo será el mismo: Continúa leyendo este artículo.
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Orígenes y evolución del arroz con menestra

Historia

Tal como ocurre con muchos otros platos latinoamericanos, la receta del arroz con menestra tiene su origen en la época colonial. 

Momento en el cual los conquistadores españoles traen ganado al territorio y a la vez, comenzaron a disfrutar de consumir los granos presentes en el país ―como las lentejas y frijoles―; formando una dupla poderosa a nivel gastronómico.

El asunto es que después de eso ―a diferencia de otros platillos creados en la época―, su elaboración y consumo quedó limitado a las cocinas de los hogares ecuatorianos; es decir, no había quien comercializara con el mismo.

Hasta que a una familia residenciada en Guayaquil se le ocurre comenzar a prepararlo para la venta, en su negocio, un soda bar bautizado como «El Flamingo», donde se sirvió desde 1971 hasta el cierre del negocio en 1979.

Sin embargo, este no sería el fin de su comercialización, pues al poco tiempo los hermanos Ramos Bautista ―cariñosamente apodados «los chagras»― se propondrían retomar la venta del plato, en el mismo lugar.

Modificaciones

Dado que el mundo está en constante evolución, no es de extrañar que el platillo haya sufrido una serie de cambios con el pasar del tiempo, entre los cuales destaca la incorporación de diversos productos de la zona durante el proceso de su elaboración, como la cebolla paiteña y pimiento verde. 

Ocurriendo lo mismo con sus acompañantes, que actualmente incluyen aguacates o paltas, ensalada y patacón; carne de res frita, costillas de cerdo, chuletas de cerdo, pescado frito, y/o pollo. 

Regulaciones

No hay ningún tipo de condición para su consumo; de hecho, pudiendo degustarse en la comodidad del hogar, en cualquier quiosco de la localidad, o por el contrario, en hoteles de 5 estrellas.  Durante las 24 horas del día, los 12 meses del año.